Bendición de embarazadas

“Un niño es la alegría no solo de sus padres sino también de la Iglesia y de toda la sociedad. Juan Pablo II”, Carta a los Niños, 1994.

Todos los cuartos domingos, en la Misa de 12hs,  muchas mujeres en su dulce espera se acercan con sus anhelos, sus temores, sus alegrías, sus deseos, su fe y su esperanza al altar y reciben una bendición.

Ellas se presentan a la comunidad como testimonio de la vida que llevan en su interior, vida que proviene de Dios y que las conmueve e interpela íntimamente. Vienen a veces acompañadas por sus esposos y sus otros hijos, si los tienen, contagiando sus sonrisas y su emoción a quienes participamos de la Misa de ese día.

Ciertas generosas “abuelas” tejen hermosos escarpines que se les obsequian junto con unos “Apuntes de Crianza”, con algún tema de amamantamiento, embarazo o parto como símbolo de una Iglesia que se alegra por cada niño que va a nacer.

Además todos juntos rezamos para pedir a Dios por todos aquellos esposos que anhelan un hijo, para que esta gracia les sea concedida.