Navidad en la Catedral de Morón

El 24 de diciembre a las 20 hs se celebró la Misa de Gallo en vísperas del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. La Eucaristía fue presidida por el Obispo de Morón, Monseñor Jorge Vázquez, acompañado del Cura Párroco de la Catedral, Padre Martín Bernal.

En su homilía, Vázquez invitó a reflexionar sobre el significado de la celebración: “¿Somos conscientes que detrás de ese saludo hay un misterio enorme de amor de un Dios que se hizo igualito a nosotros para compartir nuestra vida, para caminar junto a nosotros?”. Monseñor habló de “Un Dios que viene a hacer la experiencia humana, esa experiencia de oscuridad y dolor, sobre todo del sufrimiento de los inocentes; y desde esa experiencia nos comprende, por eso podemos acudir a él”. En otro pasaje del sermón manifestó que “para llegar a Dios y entender el misterio de la Navidad y del pesebre hay que hacerse pequeño y, sin pretensiones, ir hacia él y dejar que nos quiera”.

Cabe mencionar que la segunda colecta durante la Acción de Gracias fue destinada íntegramente a solventar la Misión que emprenderá el grupo de jóvenes parroquial a Santiago del Estero, en Enero de 2020.

Para revivir la Misa de Gallo celebrada el 24 de Diciembre, hacer click en el link:

El Pesebre volvió a la Plaza de Morón

Para quienes transitan la plaza de Morón en estos días, se encontrarán con un detalle que desde hace tiempo no se veía: el Pesebre o Belén navideño.

No es nuevo en la historia de este espacio público; sin embargo desde hace casi veinte años que no se arma uno. Las vicisitudes de nuestra política hicieron que en medio de disturbios las figuras navideñas que estaban debajo del pino en la esquina de Ntra. Señora del Buen Viaje y San Martín, terminase reducido a cenizas y así este signo del nacimiento de Jesús en el corazón de la ciudad, dejó de tener presencia.

Pero en estos días se conjugaron varias cosas para que esto se revierta. El primero de diciembre, el Papa Francisco en Greccio, localidad italiana donde la tradición inscribe el nacimiento del Pesebre, por San Francisco en el siglo XIII, dio a conocer la carta apostólica Admirabile signum sobre la hermosura del signo del pesebre, dando inicio al tiempo del Adviento.

“Con esta carta quisiera alentar la hermosa tradición de nuestras familias que en los días previos a la Navidad preparan el belén, como también la costumbre de ponerlo en los lugares de trabajo, en las escuelas, en los hospitales, en las cárceles, en las plazas” dice el Papa.

La representación del acontecimiento del nacimiento de Jesús –se lee en el texto– equivale a anunciar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría. “La contemplación de la escena de la Navidad –escribe el Papa– nos invita a ponernos espiritualmente en camino, atraídos por la humildad de Aquel que se ha hecho hombre para encontrar a cada hombre”.

Y justamente estas palabras que Francisco nos deja, son las mismas que nuestro Obispo Jorge Vázquez nos viene marcando desde el inicio de su presencia en la Diócesis: una Iglesia en salida, en misión; es decir en camino, un camino que nos recuerda que somos posta de caminantes –caminantes en búsqueda del otro y del que necesita- y así con otros y estos signos, que conjugan la tradición y el presente, nuestra Parroquia del Buen Viaje, al volver a instalar el Pesebre navideño en la plaza a la que está históricamente ligada, puede cumplir con llevar la noticia del Evangelio, con alegría y sencillez para todos aquellos que caminan en el Morón del siglo XXI.

Celebración de la Inmaculada Concepción:Homilía del Padre Obispo Mons. Jorge Vázquez

En este anochecer, nos encontramos juntos como Iglesia de Morón. Iglesia que camina con toda su gente, así como también en Hurlingham e Ituzaingó. Nos dimos cita para celebrar a la Virgen, nuestra madre. Celebrar especialmente a esta madre que aquí la llamamos la del Buen Viaje. Es decir, la que camina con nosotros. La Virgen que sale, que no se queda. Que no está solamente aquí adentro. La Virgen sale, visita nuestros hogares. Visita nuestros lugares de encuentro.

María está presente. Esta Madre del Buen Viaje está en la estación, en los colectivos, está manera, diríamos, espiritual protegiendo y animando a la gente que camina y que transita.

Por eso nosotros somos ante todo caminantes. Somos peregrinos. Somos un pueblo de peregrinos caminantes que queremos caminar juntos. Es el lema que tenemos desde hace tres años, y que le da sentido también a nuestro Sínodo Diocesano. Recuerden que SÍNODO significa “Caminar Juntos”. Y eso es ser Iglesia de Jesús, la Iglesia de la Virgen, la Iglesia que camina. Que, como la Virgen, no se queda, sino que sale al encuentro. Y fíjense que esta palabra nos ayuda a entender otra cosa: Que importante es que nuestros caminos nos lleven al encuentro. En primer lugar, al encuentro entre todos nosotros. Este encuentro que nos une, a vivir esa unidad y esa fraternidad. A crear entonces esa cultura, esa manera de vivir y de ser que es saber encontrarnos.

La Virgen nos anima porque ella también sale al encuentro. Salió al encuentro cuando supo que su prima Isabel estaba embarazada. Y no se quedó, ella también estaba embarazada. Sino que partió caminando para servir a su prima. Por eso nosotros caminamos juntos, encontrándonos para servir. También escuchamos el Evangelio de hoy como nos define la Virgen: “yo soy la servidora del Señor”. ¿Quiénes somos nosotros? ¿Qué somos? ¿Qué es el obispo, Qué somos los sacerdotes, los laicos y todo este Pueblo?: Servidores. Estamos para servir, no para servirnos. Queremos entonces una Iglesia que sale, que genera encuentros, una Iglesia Servidora. Y que se detiene especialmente ante aquél que está caído en el camino. Ante el que sufre y no tiene una mano fraterna que se le tienda. Sobre todo haciéndonos cargo de los que menos tienen, levantando heridos y optando por los más pobres. Quiero recordar una frase que la dijo el Papa Francisco, pero mucho antes allá por los años 60 el Papa Bueno, San Juan XXIII en la Basílica Vaticana: “Quiero y sueño con una Iglesia pobre, para los pobres”.

Francisco dijo esto el 14 de marzo de 2013 junto a los periodistas. Con mucha humildad yo también quiero aceptar ese desafío: Iglesia pobre para los pobres. Que no significa miseria, La pobreza ante todo es despojarse de uno mismo, de las pretensiones que a veces tenemos, del orgullo, etc. Entonces una Iglesia también pobre para los pobres, la Iglesia del Evangelio, la Iglesia de Jesús servidor. De Jesús que se hizo uno más de nosotros. Hoy en la fiesta de la Inmaculada celebramos también a la Iglesia de la esperanza.

Estamos también en el tiempo de Adviento. Queremos ser una Iglesia de Esperanza. Queremos llevar esperanza a todos, La Virgen, ¿Por qué es nuestra esperanza? Cuando la miramos encontramos en ella, sobre todo en esta imagen de la Inmaculada Concepción, aquella que no tiene maldad. Que no hay mancha en su corazón. Aquella que es toda santa. Toda llena de gracia. Así la llama el Ángel: “Alégrate María, llena de gracia”; que es como decirle también, “Alégrate María, amada de Dios”. Sos amada, elegida, y eso somos también cada uno de nosotros. Somos los amados y las amadas de Dios. Y lo tenemos que vivir, es un desafío. Vivir desde el amor, vivir desde la alegría, y convertirlo en misión. Porque la misión que queremos realizar en este sínodo y especialmente en este año es llevar alegría y esperanza.

Hay algo que quisiera decirles: vamos a profundizar la convocatoria al bautismo. En esta Catedral en el mes de Octubre celebramos 400 bautismos un sábado entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde. Una fila enorme de gente que simplemente por el anuncio vino a bautizarse. Y no vino porque la obligaron, no se pusieron trabas, lo único que se pedía era el certificado de nacimiento o el DNI. Entonces, la misión es el bautismo, convocar a bautismo. El sábado lo hicimos en la parroquia de Haedo, y hubo 100 personas que vinieron a bautizarse, y algunos ancianos, jóvenes; en todos reinaba la alegría. Por eso a mí me confirma que es el camino. Esta Iglesia de Morón va a salir y profundizar esta convocatoria porque el bautismo nos hace hijos amados de Dios. Es un regalo, un don que hace Dios. ¿Y quién llama al bautismo? ¿El Obispo? ¿Los Sacerdotes? No, el que llama es Dios. Y nosotros no podemos interferir en el llamado de Dios poniendo condiciones que a veces carecen de todo sentido.

Entonces, en este Año Jubilar, año de alegría, año santo al que damos comienzo, el bautismo y la misión. El bautismo afuera, no solamente adentro.

Perdón que me extienda, pero les quiero comentar algo. Hoy, hace 60 años, yo tomaba la primera comunión. Era un chiquito, así como ustedes, chicos. No era la segunda sino la primera, porque se solía hacer así en esa época, en la Parroquia de la Virgen del Carmen, allá en Lomas de Zamora. Y hoy recordaba bastante a mi barrio y a mi familia. Chicos, hoy van a recibir a Jesús de nuevo.

57°Aniversario de la proclamación del templo como Basílica

El 1º de diciembre se cumplieron 57 años en que el Papa San Juan XXIII, dio a conocer el Breve que proclamó a nuestra Catedral como Basílica Menor.

Tras retornar en enero de 1963 de su asistencia a las sesiones del Concilio Vaticano II, el primer Obispo de Morón, Miguel Raspanti, trajo el documento pontificio en el que Su Santidad concede al Templo el título de Basílica. Las mismas, son categorizadas en mayores (las cuatro  principales de Roma), y menores (las demás de la misma ciudad y otras del mundo católico, que el Papa ha querido honrar con este título). https://www.facebook.com/notes/parroquia-inmaculada-concepci%C3%B3n-del-buen-viaje-catedral-de-mor%C3%B3n/1963-15-de-agosto-2019-56%C2%BA-aniversario-de-la-proclamaci%C3%B3n-del-templo-como-bas%C3%ADli/2370819632972226/ y allí se leyó solemnemente dicho documento (que se conserva en el Museo de la Catedral) cuyo texto se encuentra en latín.

El Breve dice así: 

JUAN XXIII

Para perpetua memoria:

            Los ciudadanos de Morón, como peregrinos de esta tierra, erigieron en su ciudad, en honor de la Bienaventurada Virgen María Inmaculada a la que llaman vulgarmente del Buen Viaje y tienen como guía en el camino hacia la ansiada patria celestial, un preclaro y maravilloso monumento, es a saber el templo que, construido en el año 18168, fue elevado no hace mucho tiempo a la dignidad de Catedral.

            Pareciera que la religión y el arte se hubieran unido en feliz armonía en esta obra, puesto que la vetusta Imagen de la excelsa Madre de Dios, insigne en su advocación, al tiempo que es honra y prez del mismo sagrado recinto, atrae a sí con irresistible encanto los ánimos de los cristianos.

            Movidos por este ardor de piedad concedimos por las Letras Apostólicas dadas bajo el anillo del Pescador el día 19 de diciembre de 1960, que esa sagrada imagen fuera coronada con autoridad nuestra, con preciosa corona de oro. Sabemos asimismo que los sagrados ritos se celebran en el mencionado templo con la religiosidad y magnificencia que corresponde. Por otra parte la construcción es de digna de toda alabanza por la amplitud de su mole, por sus líneas arquitectónicas que parecen imitar la majestuosidad de las Basílicas Romanas, por las sagradas torres y por el pórtico de que está ornado. Llama igualmente la atención el altar mayor que presenta caracteres de singular belleza.

            Teniendo muy presentes todas estas cosas y con el ardiente deseo de encender en más intensa piedad mariana a la grey confiada a sus cuidados, el venerable hermano Miguel Raspanti, Obispo de Morón, Nos formuló el pedido de que la Iglesia matriz de que hemos hablado, fuera nombrada y declara Basílica Menor. Nos aceptando con gran regocijo de nuestro corazón la solicitud presentada, después de haber consultado a la Sagrada Congregación de Ritos, con perfecto conocimiento de todo y madura deliberación, en plenitud de Nuestra dignidad Apostólica, por virtud de estas Letras elevamos en forma perpetua a la Iglesia Catedral de Morón dedicada a la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María, llamada vulgarmente del Buen Viaje, al honor y dignidad de Basílica Menor, con todos los derechos y privilegios que corresponden a los templos enriquecidos con este título, no obstante cualquier cosa en contrario. Esto lo publicamos y ordenamos declarando que las presentes Letras sean tenidas y permanezcan siempre firmes, válidas y eficaces, y que ellas alcancen y obtengan íntegra y totalmente sus efectos; pudiéndose apoyar plenamente en ellas, ahora y en lo porvenir todos aquellos a quienes corresponda o pueda corresponder el derecho; y asi ha de ser juzgado y definido; debiendo ser considerado como nulo o inválido desde ahora y en adelante cuanto en contra de lo determinado se atestase a sabiendas o por ignorancia por cualquier autoridad.

            Dadas en Roma, cerca de San Pedro, bajo el Anillo del Pescador, el día 1º de diciembre de 1962, quinto de Nuestro Pontificado.

                                                                                  HAMLETO J. CARDENAL CICOGNANI

                                                                                              Secretario de Estado

Recordemos que de esta manera la Santa Sede le otorga a dicho templo un honor especialísimo, que debe enorgullecer y comprometer a la comunidad que se reúne en ese templo, ya que el título y dignidad de basílica expresa un particular vínculo con la Iglesia de Roma y con el Papa y le da derecho a colocar en la fachada estandartes y el Escudo Papal.

Bendición de los estandartes que nos identifican como Basílica

En la misa de ayer domingo 1 de diciembre el Padre Martín Bernal realizó la bendición de los nuevos estandartes que nos identifican como Basílica, honor que nos fue conferido por el Papa Juan XXIII (para más detalles sugerimos leer la Nota publicada ayer)

Posted by Parroquia Inmaculada Concepción del Buen Viaje Catedral de Morón on Monday, December 2, 2019

Informe del Prof. Ezequiel Pavese. Coordinador del Museo Catedral Basílica Nuestra Señora del Buen Viaje